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domingo, 30 de diciembre de 2012

NO TE SORPRENDAS QUE TE OLVIDE DE AMAR


No te sorprendas que te olvide de amar,
que al final de los tiempos
nos percatemos que no éramos tan especiales,
al fin y al cabo el amor es omnipresente.

No te sorprendas que solo ahora
la mirada sea un desliz
por donde la vida se fuga

No te sorprendas que las insoportables
pasiones de gozo y contento
no parezcan tan amenazadoras
ni tan insoportables ahora

No te sorprendas que el amor
no sea lo que antes construimos
y que ni siquiera sea lo que nunca
sentimos por nadie
ni por nosotros mismos

No te sorprendas si adviene una forma de amar
que nunca imaginamos

No te sorprendas cuando las alas
no quieran volar y nos nieguen
lo que no existe

No te sorprendas cuando el futuro deje de ser
y disfrutemos del presente
del amor sin justificaciones

No te sorprendas cuando me quede silente
y desaparezca sin explicaciones
de repente


El amor no existe como creencia
emana de su ser eterno y libre,
es como un corazón apasionado
capaz de sentir tanto
que se convierte
en un pájaro
desatado

ahhh, y no lastima cuando es Real.



Por Rodolfo Oreamuno Ramírez 
RGDO

viernes, 14 de diciembre de 2012

Y … Solo quedaron las miradas despiertas!



Hubo una vez un pie como pajarito 

en danza, en la palma de mi mano. 

Danzó como alma iluminada 

que viaja hacia la luz 

en el ocaso de un cuerpo 

que queda atrás… 



Danzó con embeleso 

Y mis dedos cada uno 

Fueron piedras de río 

En la corriente 

de su pantomima… 



Cuando se estremeció el pie 

entre la fricción 

y el amasamiento 

con orgiástico contento 

se quedó dormido 

mientras mis manos 

en posición de rezo 

se derritieron… 



Y … Solo quedaron las miradas despiertas 

Y el presente.





Rodolfo Oreamuno Ramírez 

jueves, 29 de noviembre de 2012

REZO POR EL AGUA


AGUA NUESTRA

Agua nuestra
Purifícanos
Agua perfecta
Sea para todos
Sea para todas
Agua bendita
Llénanos de amor
Llénanos de paz
Llénanos de gozo
Agua nuestra
Que estás dentro
Que estás fuera
Agua nuestra
Que nos sustentas
Que nos sanas
Que fluye por las venas
Que emanas libre de cadenas
Agua nuestra
El amor te salva
Agua nuestra
Agua nuestra
Que nunca seas negada
Agua nuestra
Que no te priven del pueblo
Que no nos priven del agua
Agua incólume
Alivio al agua
Para aliviarme
Alta agua que emanas
De nuestros ojos
Ilumina la cabeza
Exégesis del agua
De quienes te quieren privada
Embazada, mercantilizada, esclava
Agua nuestra
Drena de sus corazones
La avaricia y la sombra
que sean sabias sus
decisiones y que se te declare
de una vez por todas
como un bien de dominio público
y quede sellado nuestro privilegio
por heredad, mientras todos y todas
tengamos agua como tenemos aire
seremos libres…
… … …


.


Por. Rodolfo Oreamuno 

viernes, 2 de noviembre de 2012

YO SOY



YO SOY 




Yo Soy un hombre nacido sin palabras,
las he aprendido bien o mal a usarlas
para que en el vaivén del tiempo
lentamente o de súbito
una a una consiga olvidarlas.

Yo Soy animal humano nacido en el silencio
en el mutismo del minúsculo océano,
extracto amniótico donde
el vacío inconmensurable fuera infinito
en las entrañas del paraíso,
ahí me hice substancia perecedera
me supuse ser ojos, hueso, carne,
siendo tan solo presencia
me nombraron como una quimera.

Yo Soy atisbo de Dios
de la luz innombrable
que atraviesa perenne
el espacio de la sombra,
el espejo solitario, humeante
donde las palabras se desnudan
y elogian a sí mismas
como si pudieran salvarme.

Yo Soy persona, soplo de fuego,
llevo la tierra entre mis párpados
y en la sangre el aire que respiro.

Yo Soy el cuerpo de la naturaleza
que reclama abrigo y sosiego,
soy el camino de las palabras
que rumoran el brevísimo latido
donde florece el poema

Yo Soy un rezo, un canto
medicina andante que bendice
todo lo que no soy. 







Por Rodolfo Gerardo Oreamuno Ramírez 

martes, 16 de octubre de 2012

GEMELO DE AGUA -16-













Esa mañana de sábado
empezarían las contracciones.
Octubre era un temporal arrebatado
como solían ser otrora los octubres.

Esa mañana, ella, con el dolor de la creación
en la oquedad del firmamento de su entraña,
acompañada de la abuela Mela al subir al bus
la fuente desaguó, empapó el pasillo
y el vértice de las extremidades temblorosas.

Venía la luz, daría a luz en unos instantes. 

El chofer del barrio paró la casadora
“Voy al hospital -advirtió más pálido y nervioso
que la dichosa primeriza de 15 años apenas-
quienes quieran se bajan” exclamó con convicción.

Nadie contradijo,
y continuó con prisa la súbita travesía.

Al bajar del camión con intenso encogimiento
las gentes en notorio regocijo
gritaban bendiciones al neonato.

La rosa se desbordó, como un manto eflorecía
en esa luna que sueña el rumor de un nacimiento.

Al salón blanco de luces blancas fue conducida 
con las dilataciones en toda su magnificencia.

Al llegar el medio día
los campanarios tañen, doblan y replican
en la Iglesia de la Agonía.

Es Día de San Gerardo, y muy cerca de ahí
las campanadas estremecen el llanto de un niño
que nace… nace y cuando nace el zenit se afinca.

Gemelo de agua dicen las enfermeras al comprobar
que a su lado una bolsa con líquido amniótico lo acompaña.

Será valiente para la defensa, un hombre de paz
dijo la tía Mayita cuando la madre felizmente gritaba
¡Es un varón… un varoncito!!


Nació Rodolfo Gerardo Oreamuno Ramírez el día 289 de 1971.







Escrito por Rodolfo Oreamuno Ramírez






sábado, 6 de octubre de 2012

Algunos besos se queman en el filo.








Algunos besos se queman en el filo
del firmamento que es tu pubis,
no hay ausencias cuando te vienes
ni exigencias cuando te vas.
Yo puramente siento como me deshilo
como una espiga pueril
cada vez que apareces
desnuda con alas
tibia, mojada
multiorgásmica
enraizada al cosmos
libérrima
no subordinada
ni al deseo, ni a la ilusión
de los amores que no aman

No extrañaremos mañana
los Escalofríos repentinos
ni los goces sin censura.
El porvenir es sendero anodino
para tu espalda, tu cintura
para el ahora y el nirvana.

Siempre estamos completos
en el suspiro clandestino,
en el laberinto de nuestros delirios
y antojos nos sumergimos intactos.
En el torbellino
del vaivén erectos
y encendidos como cirios
nos devoramos con la luces encendidas.

Al otro lado del espasmo la soledad nos espera,
aguarda silente y nos custodia
detrás de la ventana del olvido.
Sabe que es pasajera nuestra compañía
y que mútuamente estaremos agradecidos
cuando ella abrace nuestros días.

Ahora la sangre se acelera,
el coito resplandece en nuestras bocas
y el sigilo se presta a la concordia
de vernos elevados a la milésima potencia
del éxtasis ahora, cuando eros vocifera
y el éxtasis supremo nos trastoca.





por Rodolfo Oreamuno