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martes, 20 de marzo de 2012

Entre mis manos un ave

Entre mis manos un ave
salvaje se duerme herida,
con dulzura en la nube
de mi elogio dormida
humedece con lágrimas
el canto que le da cabida.

Yo celebro su extrañeza
quiero permanezca conmigo
no le siento su violencia
que se ha quedado contenida.

Respira aún, no esta muerta,
sangra un poco yo le curo.
Solo espero que resista.
Abre un ojo, luego el otro
tal parece que me mira,
su ala siniestra marchita
dejó un charco de ternura
en mi pecho donde se hila
plumas de ardor y bravura.

Ambiciona dar un vuelo
se siente mejor, cae una vez,
yo la levanto del suelo,
lo intenta de nuevo, un revés,
quiere escaparse y volar
de mis manos protectoras
que no la podrán olvidar,
porque han pasado las horas
la querrán siempre acompañar
no vaya a caer en arenas
que la han de lastimar.

Se siente fuerte e insolente
capaz de moler mis manos
y escupirme en la frente,
revuela y desespera sobre
mis dedos ensangrentados
con un arrebato de locura
firma su vuelo irreverente,
ahora mis manos lastimadas
en mi pecho se anidan
esperan que pasen las horas
que sanen las heridas.


por Rodolfo Oreamuno Ramírez
Corrección de estilo y edición Gloria Serrato

2 comentarios:

Gracias por sus reflexiones !