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miércoles, 18 de abril de 2012

Éxtasis presente



En el reflejo de tu sonrisa
aparezco, miras las estrellas
y siento esa brisa
como un suspiro,
las contemplas
alucinada
como si te miraras
frente al espejo
extendiendo tus alas
de enorme delicadeza .

Cuidado y sutileza
necesitas para librar
esa  batalla con certeza,
contra vos misma:
Tus pasiones se agitan
por dentro a favor del viento,
se extiende la luz del prisma
de la victoria de tus ideales
como un salto con pértiga
a través del infinito
de tus espejismos ancestrales

Te quedas sin aliento,
con el ánimo enternecido,
como crisálida me abriga
el amor, recién florecido.
Proponemos cuidar el corazón,
lo cumplirás.
Guerrera de paz.
Mi mente frívola no te alcanza
en este frágil momento sinrazón
trascendemos la mente emocional
y se enciende la esperanza.

Un erotismo incondicional
se despierta
el yo se disuelve con el beso,
me abraza tu encanto
y así me expreso
con la palabra liberta
en tu regazo sutil,
con caricia de luna
traviesa extendida
tu mirada oportuna
profunda y pueril,
disuelto el yo
solo queda el rezo.

Invitamos al amor,
en nuestro sortilegio,
el miedo es tropiezo
en presencia de tanta luz,
solo excitaremos a la paz
esa dicha permanente
es nuestro privilegio.

Bajar de la cruz,
atrás el dolor
nos sabremos eternos
como diamante fugaz
surcando universos alternos.

Es algo que persigo
algo añorado,
éxtasis presente,
única verdad que abrigo
punto de encuentro, afluente
que en el corazón germino…

La pureza es protagonista
lívido del aura transparente
que en el recogimiento divino
nos desnuda la voz y la mente
clara transmuta nuestro destino.



Por Rodolfo Oreamuno Ramírez

Edición y corrección de estilo Gloria Serrato

sábado, 14 de abril de 2012

AROMA DE BESOS



Besos… huele a besos,
en el regazo de la esperanza
toda esencia es liberada,
alrededor de la aureola
en el aire se dispersa olor,
olor en la encía
se extiende en el cielo de la boca
y en la boca salina tripula.

Hálito de labios
de pura belleza, copula
con los sentidos
emana y trastoca
en el alma la reyerta lingual,
recuérdame a Julieta
en su eterno crepúsculo
con su Romeo furtiva,
beso con silencio intemporal
besos de almíbar,
huele a besos violeta
laberínticos y cómicos
trágicos y benditos,
con olores armónicos
que erizan la  piel,
aromáticos.

Estremecen...
puros besos arrobados
con aroma de rosas
en la llama
transpoetizados,
puros besos sin razón
de leyenda
idealizados.

Huele a besos...
campanean  
se crispan como dragón
y colibrí en la lengua
revelada
endulzada
antojada de ternura.

Huele a besos...
el de Isolda
infiel y libérrimo,
como el arpa de Tristán
por las noches apetecido.

Antiquísimo besuqueo...
repentino transforma
en palpitar cada nervio,
avidez de besos
que se religan
se amarran como divino embeleso,
se enredan
con fluidos lumínicos
derroche de ímpetu
cruzado por la lengua,
ágil y atenta
al brote de bálsamo
maná de los dioses,
que evoluciona el olfato,
séquito de ángeles
que seducen y aceleran
el espasmo
vestigio inmaculado
de los amantes
que se besan
detrás de las nubes
del tiempo.

Huele a besos...
Y yo desde esta ventana
absorto,
contemplo el infinito.