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sábado, 14 de julio de 2012

AMARÍAS

AMARÍAS

Amarías ese ser oscuro que no conocés
y que es en la mente donde corretea…

Amarías a esa gata que ronronea
y se tuerce en blanquecinos roces

y  que ha sido tirada a la calle
a vivir la vida de una gata cualquiera…

Amarías a esa muerte que se arrima
con las manos claras, virtuosas
abstraída con su mirada cariñosa
cierta de su amor con el que te fulmina

Amarías al canario en la boca
de la gata callejera…
al alacrán con la ponzoña
clavada en tu vientre preñado…

Amarías la tormenta enfurecida…
Amarías al delfín acribillado
a las tortugas y los Jaguares
a la hora del disparo terminal

Amarías al vecino, a la vaca, al carnicero
a la señora de la esquina
que camina con sus pies descalsos
cortados por la calle del desprecio….

Amarías al bendecido insurrecto
que con su valentía
hecha un fuego
en el pecho y las entrañas
pacificas
se libra
de la dictadura
que lo combatía…

Amarías al opresor cuando las leyes
lo condenen, Amarías su rabia,
su hipocresía y su malacrianza  
cuando se hace con el poder
con desprecio y turbia la mirada…

Amarías el día en que la patria
sea defendida por la frente altanera
de un pueblo bueno y valiente
que se indignó ante el abuso
de sus irascibles gobernantes…
y policías…

Amarías al perro que camina
por la calle de la amargura…
Amarías la jauría descuartizada
por las calles que se llenaran
de fanáticos del fútbol
en Europa…

Amarías el tormento que se vive en los mataderos de animales…
Amarías la carne violada, maltratada hasta los huesos
con su sangre llena de angustia, padecimiento y miedo…

Amarías los rincones donde duerme la inmundicia
las oscuras y bajas pasiones, los goces enfermos
y el descomunal desorden de la mente suicida…

Amarías cada migaja pisoteada
ante la tristeza del hambre
en la cara de muerte putrefacta
de la niña nauseabunda
que nació para sufrir,
para sentir en sus entrañas
la parvedad de nuestro mundo…
Amarías a la niña y los miles
de niños que como ella
mueren de hambre
a cada instante…

Amarías a los pollos cuando nacen

y cuando son triturados en masa
en las fábricas-guetos de concentración
dónde el pío pío pío
es un chillido de máquinas
que silencian la vida con grosería…

Amarías las manos llenas de dinero
del asesino, cómplice de unos cuantos
que no se llenan de la sangre de sus muertos
y decretan el destino del mundo


con miseria, desolación y maltrato…

Amarías los corazones de piedra
las ratas torturadas
los simios vejados
en experimentos brutales…

Amarías a los encarcelados por traición
a la patria, a la humanidad, a sí mismos…
Amarías a las prostitutas astutas
a los miserables que las explotan
a los mercenarios
perseguidores
y la policía nazi de tu país
a los militares, a los dictadores
a los que levantan tapias radicales
para no ver, para no sentir
el otro lado del muro
desasosiego, agravio y frustración
territorios de pobreza
de cultivo de violencia
semejante al que en sus escaparates
se refleja… de otra manera....

Amarías a los banqueros y al campesino
que se roba los plátanos del vecino
y a los homicidas…

Amarías tu propia sombra lastimera
regodeada de terror, de golpe
de repugnancia y ataque
escupitajo en la cara
con osadía y demencia…

Amarías cada ser, cada persona
Amarías las ballenas y los tiburones
presos en las redes de la incordura…

¿Amarías la imagen errónea de mundo
Que somos, o que no nos somos?

Amarías a tu prójimo, espejo de vos mismo
de tus delirios y pensamientos
de tus frustraciones y miedos
Amarías al hipócrita que te saca del camino
con su aspaviento de disimulo
con el antifaz y sus marañas
todo cubierto de engaño

Amarías al torturador insaciable
al tiro contra el llanto
y la inocencia

Amarías una arteria llena de muertos
Amarías tus tripas con cadáver
Amarías las fauces colmadas de viseras
de ojos y de lamento fiero

Amarías al abogado que defiende culpables
Amarías al profesor que mira malicioso
por debajo de los pupitres

Amarías a los políticos que gozan
de codicia extrema y corrompen
su familia, sus amigos, su comunidad…

Amarías a los mineros insurrectos
que luchan por sus derechos
que hacen arder la solidaridad
con semejante rugido asturiano
en la ruina de su España saqueada
Amarías a los empresarios de minas
bañados en montañas de oro
en sus casinos

Amarías a los ilegales
que se quedaron sin mundo
sin familia y sin ideales

Amarías a los indigentes que comen en los basureros
las sobras de las bolsas de macdonals
a los que vomitan a escondidas
en los baños del “curtservice” del mall
a los borrachos del parque que cagan
como palomas en las esquinas
a los magnates endemoniados
que le ponen precio a la vida,
a los  que trafican órganos, madera
drogas, dólares y armas…

Amarías al futbolista que se retira
de su larga carrera
de aplausos y de mofas
sin engrandecimiento ni lisonja…

Amarías a los que pierden millones
en un juego de azar
a los que se declaran
en bancarrota para eludir
responsabilidades fiscales

Amarías a ese que te golpea
y grita como bestia rabiosa
lo amarías cuando incumple
las leyes divinas, cuando se burla
de tus dientes, de tu incapacidad
de defenderte…

Amarías al juez que castiga al inocente
Y deja libre al infraganti…
Amarías a la esposa del Juez
en la tina de rosas
contando perlas con su amante…

Amarías al político malicioso y corrupto
que se hace pasar por Justo…
Amarías a sus víctimas y secuaces…



Por Rodolfo Oreamuno Ramirez
























4 comentarios:

  1. Bella reflexión del interior de un Ser Humano que enriquece y se enriquece en la marcha de su expresión.
    Miedos justo y valentía aflor de piel, con ternura y fuerza par mostrar la realidad de "lo que somos o/y no somos"
    Palabras con gloria para quienes quieran apreciarlas, ojalá sean muchos. Gracias por alimentar con ellas el corazón y el cerebro.

    Vanesa

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  2. Excelente reflexión, muchas gracias.

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  3. Excelente,una muestra del mundo real,muy bien expuesto por tus palabras,calas profundo, en la mente y el alma,

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Gracias por sus reflexiones !