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NOTAS pensando en papá.




12 de Setiembre


Hoy hace apenitas 2 meses de la muerte de mi padre. Estoy convencido que nuestros seres queridos cuando se mueren se convierten en ángeles y desde la dimensión que habitan nos protegen. Nadie más protector que CATA -así le decían desde jóven-. Desde que "metieron las patas" mi madre y padre -porque yo no solo fui el primero de sus tres hijos sino el que llegó de sorpresa, qué torta!!- ni un solo momento de su vida dejó de enviarnos su luz protectora. Una semana antes de su ataque fulminante, lo vi y escuché desde la ventana, sin que me viera, pedir por cada uno de nosotros, una cotidiana oración porque nuestros asuntos se resolvieran favorablemente, nos nombró a cada uno, esposa, hijos, nieta y nuera, enumeró cada cosa que deseaba se resolviera para nuestro progreso en la vida y plenitud, le hablaba a Dios como él lo entendía.

Un gran corazón de ser humano que solo tenía 66 años para convertirse en ángel y lo logró, como lo logran todos aquellos que llegan a amar de esa manera a sus seres queridos, aman tanto tanto tanto que su petición al llegar al cielo es esa, seguir amando y protegiendo desde las estrellas o el más allá.

Por eso digo que mi padre se convirtió en un ángel, simplemente porque eso fue para mí en vida, un ángel con un gran corazón humano !!

Hace dos meses lo pude ver ya cuando tenía 6 horas de muerto, estaba en su caja con saco y corbata -nunca en su vida se puso un traje similar y pareció que finalmente ya no le importó más ese asunto- pude ungirlo con mis mejores aceites en las plantas de los pies y la coronilla, pude ver su semblante vacío, su cara angelicalmente sonreía y él ya no estaba ahí. Estaba volando alto con sus alas desplegadas y libre !!

Cuanto lo extraño !!!





7 de Agosto.

Para mí es un vacío que se hace más grande con el paso de los días, no lo siento con dolor, ni resignación, lo acepto y a veces lloro, aunque no sepa la verdadera razón de mi llanto... Cada ser en nuestras vidas es única, cada familiar, cada amigo, mae-stro, amantes y acompañantes del camino.

Ya se nos han ido varios... simplemente no están. podemos sentirlos sí, pero no están. Se sienten en el corazón, pero no están. Es una triste ausencia. Una hermosa ausencia. Todavía me cuesta creerlo... es el tipo de muerte que te toma por sorpresa siendo mi tata un hombre saludable, deportista, trabajador, todavía me parece que se fue andar en bici y que nunca volverá.



26 días.



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30 DE JULIO 

LOS AMOROSOS 

Papi, yo vi la ternura desbordarse en tu mirada, yo vi el amor más inmenso desatarse de tu noble corazón, tuvimos que sobrepasar tempestades juntos hasta llegar a ser amorosos para siempre!! Los que se aman más allá de la vida... del tiempo... de nosotros mismos. 

Bueno papá, este mundo inmundo como ha sido continúa con rabia reventando a Gaza, es un genocidio contra el pueblo palestino, ya viste llegar en estos días tantos inocentes, muertos por misiles a quema ropa...  allá estarás con ellos, desde donde sé que orás por nosotros los vivos, desde el cielo infinito y la gloria de Dios.

Padre del amor verdadero bendecinos a nosotros tus hijos que aquí estamos extrañandote a cada instante -te fuiste tan pronto... tenías prisa- Aquí permanecemos siendo buenos, amorosos y caminando con esperanza a pesar de ese valle dominado por el miedo y la guerra. 

18 días.



21 DE JULIO

ME SIENTO PASIVO
Me observo primero en el reflejo del mundo que sigue su curso, la guerra, las ganas de pelear de tanta gente que nadie comprende, la malacrianza que no se quita con nada, no hay escarmiento profundo cuando se olvida tan fácilmente... observo todo, no se juzgar, solo mis ojos bien pelados me muestran lo que no cambia, lo que sigue igual, las poses, los aspavientos y también lo contrario, la bondad del corazón, por fin el alto en el camino, la voluntad de hacer un cambio, de esforzarse por mejorar nuestras relaciones con los demás, de no hacer daño y la capacidad de dar de tanta gente bonita en tiempos de duelo familiar.

¿Cuándo empezamos a olvidar lo más importante? ¿Cuánto tiempo nos durará el estado de gracia? ¿En qué momento volveremos a ser los mismos de antes?

Hace 10 días perdí a mi padre, he visto a mis tías, desde el primer momento y a los vecinos y amigos dando incondicionalmente, codo a codo presentes y solidarios con nuestra familia en duelo profundo. He visto a mis hermanos llorar y hacerse los fuertes, a mi madre flaquear y hacerse la más fuerte todavía, y moverse con solvencia como administradora de hogar y lidereza absoluta de su casa con serenidad y la frente en alto orando con fe y amor.

No estoy triste, siento un dolor muy grande y una gran responsabilidad: Honrar a mi padre muerto y a mi madre viva... en todo momento !!!

Sigo viviendo con estos ojos para ver y esta boca para bien decir, para ser franco y directo... y llevar luz a las tinieblas, pero sé que seguirán ahí, para verme en ellos, los que por más pruebas que la vida les invente siguen el camino con los ojos vendados y duro el corazón... y no verán las buenas intenciones y volverán tropezar con sentimientos de ataque, ofensa, se sentirán amenazados, con miedo de cualquier manera y reaccionarán con el condicionamiento en el que están atrapados, el mundo sigue su curso y yo tengo a mi padre muerto, para honrarlo hasta el fin de mi tiempo. 

"Me siento pasivo..." Eso dijo papá unos días antes de morir, y yo en duelo me siento pasivo también. Me observo y le pido a mi padre que ore por nosotros. Que la pena sirva de algo, como un milagro, una metamorfosis sea en cada uno de nosotros, para que nos liberemos de esos que fuimos cuando nos llenamos de egoísmo, de malacrianza, de avaricia, de orgullo, de todo eso que mi padre superó al convertirse golpe tras golpe a lo largo de su vida en un ser pasivo, un hombre nuevo capaz de evitar los juicios, las discusiones, y de sonreír en tiempos difíciles.

Me siento pasivo y le agradezco a Dios la fortaleza que me da para seguir siendo un hombre nuevo capaz de ofrecerle al mundo mi paz y mi amor a pesar de los pesares.


19 DE JULIO


UNA SEMANA...

A las 8 de la mañana salí de Sámara hacia el Centro de Cine en San José, directo al casting de un corto-metraje de mi amigo Petronio. A las 5 de la tarde, después de recibir a los artistas invitados, revisé un mensaje que me comunicaba que estaban de emergencia con papi en el hospital por un preinfarto. Al llamar de inmediato mi hermano atacado en llanto me dio la noticia que papi había muerto desde las 3:30 de la tarde, de un fulminante ataque al corazón en la sala de shocks del Hospital San Rafael de Alajuela.  No fue sino hasta las 9:00 de esa noche de luna llena de julio que puede verlo como un ángel en su ataúd. Se enfrío como agua, lo vi ahí postrado como si durmiera en un sueño feliz, estaba muerto, hace unos días mami lo miró como ido, y le preguntó si estaba triste o si le pasaba algo… y él le dijo que no… que se sentía pasivo. La última vez que lo vi con vida fue el jueves antes de iniciar mi viaje de trabajo a Guanacaste y también me pareció que estaba en paz.

Antes de su muerte, hace una semana, mi padre pasaría parte de la mañana y la tarde celebrando los 50 años de un amigo en una finca en San Miguel de Turrúcares. Cómo era de esperarse, finalmente en un día así CATA se comportó como el hombre pleno en que se había convertido. Contó chiles, jugó con los niños, bromeó y hasta una mejenga armó con su propio balón. Estaba contento. Parecía que los mejores años de su vida estaban por venir, lucía completamente sano, su cuerpo y su espíritu parecía joven todavía, pero este era el último día de su vida, a sus 66 años.

Una semana que pasa arrolladora, el mundo inmundo muestra sus antojos de decadencia y se mueren cientos de hambre, de guerra y de indiferencia. Una semana que me pasa por encima y una ausencia que me aflige el corazón. Él descansa en paz y yo me siento pasivo, lo amo y lo invento a cada instante entre nosotros como un guardián de luz que ora por sus seres amados en la tierra.

Una semana apenas y lo extraño cómo si pudiera verlo nuevamente un día haciendo 100 series con su balón, pintando el techo, reparando cualquier cosa, viendo una mejenga de la sele, o una película mil veces vista de Cantinflas, una de vaqueros, Los Tres Chiflados o Bonanza, o en bicicleta como tantas mañanas… o sentado en el patio tomando sol.

Una semana de vacío, de golpe una nada que te invade el corazón y te sustrae a otro estado de conciencia, el dolor pasó como una tormenta de llanto, ahora queda un silencio en mi alma, el más profundo que he conocido.

Con una marea de recuerdos se vienen algunas lágrimas y luego respiro, dejo ser dentro de mí lo que tenga que salir en este momento de oportunidad, de serenidad, y meditación profunda, los amo a todos.

Con conciencia y paz que da la aceptación reconozco cada día como un milagro, agradezco el padre que Dios que me dio y que de alguna manera pedí tener en esta realidad. Suelto y libero. Amo y confío. 






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16 JULIO 2014

Honrar a PADRE…
Hoy se cumplen apenitas 4 días de la muerte de mi padre por fulminante infarto al miocardio. Y estos días hemos tenido que recorrer como en “modo automático” la prisa del tiempo, que una cosa y que la otra, entre diligencias funerarias y asuntos post-morten, lo enterramos a escasos 24 horas de su deceso. Entre idas y venidas hoy tendremos su segundo rezo de novenario. Gracias a todas las personas que nos han acompañado en este tránsito de dolor.

Cómo es uno!, siempre dando las cosas por sentadas, yo me imaginé a mi padre viejo, con sus achaques de viejo regañón pero sabio y amoroso… uno que tantas veces se siente Dios en la manera que valora, juzga y desea que sea la vida.

Papi se fue a sus 66, jamás lo hubiéramos imaginado, era un ser activo, deportista y muy trabajador que hace poco menos de dos años le ganó la batalla al cáncer. Cómo duele ver a un hombre de bien, alegre y sano, con don de servicio irse tan de repente, cuando parecía que tenía por delante los mejores años de su vida.

Entonces su muerte me confronta. Más allá de mi dolor humano, me obligo a hacer un examen de conciencia.

¿Fui un hijo amoroso?. Sí. Hasta donde la relación que teníamos nos lo permitía.

¿Lo respeté?. Absolutamente, jamás lo contradije, muy pronto aprendí que era la mejor manera de honrarlo, desde muy pequeño lo había entendido. Me gradué en primaria, le dediqué mi Bachiller del Colegio e hice una carrera de Administración en el antiguo CUNA, siempre con la idea de esforzarme por hacerlo sentirse orgulloso de mí. Fui obediente con todos sus mandatos, excepto el año que estuvo enfadado conmigo por mi decisión de estudiar Arte Escénico en la Universidad Nacional, le aterraba la idea de que estudiara algo que no me iba a hacer progresar en la vida.

¿Fui solidario?. Después de los 18 años me pidió que me hiciera cargo de algún gasto familiar y de mis propios estudios que él me daba techo y comida pero que yo tenía que ser solidario y estudiar para ser una mejor persona, que nunca los desamparara a él y mucho menos a mi madre. Desde entonces no fallé más que cuando estuve de viaje o viviendo fuera de casa. Sí fui solidario y cada vez veía cómo nuestra relación de padre e hijo se venía fortaleciendo con decirnos las cosas buenas que por alguna razón, se guardan hasta que estamos preparados para escuchar o expresar la verdadera esencia que somos. Pero en eso de ser solidario a él nadie lo superaba, en eso nos ganó a todos porque toda su vida fue una vida de entrega a sus hijos y esposa.

¿Lo perdoné? Sí. Lo perdoné y me perdonó. Todas las veces que vino a mí pidiendo perdón por los malos tiempos del pasado, por sus errores como padre, por su enojo y su ira, por sus asuntos sin resolver, yo le ofrecí mi abrazo de hijo amoroso y mi consuelo.

¿Le di la razón? Siempre. Era lo más apropiado dado que contradecirlo no era jugando. Y yo prefería el silencio, guardarme las palabras, verlo en su mundo equivocado o no pero feliz. Sí papá, tenías razón cuando me decías aquellas cosas tan sabias que se dicen entre dos que han aprendido a verse como uno.

Faltaba un poco, no más que un poco para que mis proyectos volvieran a fructificar y así poder honrarte aún más cuando vieras cómo mi teatro, mi proyecto de vida, finalmente me hiciera progresar una y otra vez.

Honrar a PADRE Y MADRE.
Mami que es una mujer muy fuerte, tiene toda una vida por delante, tan larga como Dios así lo quiera, y si honré a mi padre hasta el último de sus días, a mi madre quien es mi luz en esta vida la seguiré honrando, respetando y defendiendo su libre determinación, y le agradeceré a la divinidad cada instante de tenerla feliz y radiante con sus buenos hijos, que hoy los 3 hermanos transformados aún más por el duro golpe de perder al patriarca, la bendecimos y honramos en su trono de madre, sola como una reina que se ha quedado sin su rey, será la jefa que -como desde un principio- con su matrística esencia nos llenará con su amor y su alegría en los días que tengan que venir.

De mi parte asumir lo que corresponde con amor y entrega incondicional, esperando instrucciones querida madre. Capitana !!






Por su hijo mayor, Rodolfo Oreamuno Ramírez

2 comentarios:

  1. Hermoso! Paz para toda su familia. Saludos

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  2. Hermoso, sanador y lleno de sabiduría. Un abrazo gigante y que la luz cubra tu ser.

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Gracias por sus reflexiones !